La crisis y los conflictos sociales que se viven actualmente en Bolivia han tenido un impacto directo e inmediato en el ámbito deportivo. Ante la falta de garantías, la CONMEBOL ha tomado la drástica determinación de alterar la programación de los equipos bolivianos que compiten en torneos internacionales, afectando severamente su condición de locales.

El gran afectado en la capital es Independiente. Mediante un comunicado oficial emitido este domingo por la Dirección de Competiciones y Operaciones de la CONMEBOL, se confirmó que el «Matador» no podrá recibir a Botafogo en el Estadio Patria por la Copa Sudamericana 2026. El trascendental encuentro ha sido trasladado de emergencia a territorio paraguayo y se disputará en la ciudad de Asunción este próximo miércoles 20 de mayo a las 21:00.

Este cambio repentino significa un duro revés para el cuadro chuquisaqueño, que pierde el apoyo de su hinchada y la altura de Sucre, viéndose obligado a armar una compleja logística de viaje internacional a tan solo 72 horas del partido.

Efecto dominó en la Copa Libertadores

Independiente no es el único perjudicado por la coyuntura del país. La máxima entidad del fútbol sudamericano también dispuso la reprogramación del encuentro entre Always Ready y Mirassol (Brasil), válido por la Copa Libertadores.

La situación pone en jaque a las dirigencias de ambos clubes nacionales, que ahora deben mitigar el daño económico y deportivo que genera no poder jugar en sus respectivos escenarios deportivos ante su gente.