Tras caer como local ante Blooming, la dirigencia del club tarijeño confirmó una medida extrema para presionar al plantel profesional en medio de su lucha por salir del fondo de la tabla.
Real Tomayapo atraviesa una situación cada vez más preocupante en la División Profesional del fútbol boliviano. Después de caer derrotado por 1-2 frente a Blooming en condición de local, el directivo Eyberth Rojas anunció una medida drástica: los jugadores no percibirán sus salarios hasta que el equipo consiga volver a la victoria en el campeonato.
“Hemos tomado esta decisión drástica, pero no veo otra solución. No se les va a cancelar a los jugadores su salario si no ganan el próximo partido”, manifestó de manera tajante Rojas tras el compromiso disputado en Tarija. El dirigente explicó que el objetivo principal de esta determinación es generar una reacción anímica y futbolística en el plantel profesional, que no logra encontrar regularidad y profundizó su crisis deportiva tras el traspié ante la academia cruceña.

Sin embargo, desde la directiva aclararon que la medida no responde a una deuda económica arrastrada con el plantel. “Si ganan el próximo partido, haremos el esfuerzo como dirigencia de anticiparles su salario. Ellos están al día”, aseguró el directivo, enfatizando que se trata de un castigo condicional por el rendimiento deportivo y no por falta de recursos.
El panorama numérico en la tabla de posiciones es alarmante. Real Tomayapo se encuentra seriamente comprometido con el fantasma del descenso, ocupando el penúltimo lugar de la tabla acumulada con 20 puntos. La situación es sumamente apretada, ya que comparte la misma cantidad de unidades con GV San José (último) y ABB (antepenúltimo), reflejar la intensa y peligrosa lucha por conservar la categoría.

De este modo, el próximo partido del conjunto chapaco adquiere un carácter de «final adelantada». La presión sobre los futbolistas es absoluta, obligados a responder dentro del terreno de juego no solo para sumar puntos vitales que los alejen del fondo, sino para destrabar la situación económica interna que ha marcado la agenda deportiva en Tarija.