La Selección Boliviana de Fútbol, nuestra «Verde», entra en la recta final de su preparación para el histórico repechaje mundialista. Con la mirada puesta en Monterrey, la dirigencia nacional ha movido fichas tanto en lo deportivo como en lo logístico para asegurar que el sueño de volver a un Mundial sea una realidad.
1. El último ensayo: Despedida en el Tahuichi
Antes de partir a suelo azteca, Bolivia tendrá una prueba de fuego frente a Trinidad y Tobago. El partido ha sido confirmado para el próximo domingo 15 de marzo a las 18:30 en el Estadio Tahuichi Aguilera de Santa Cruz.
Este duelo servirá para que el técnico Oscar Villegas ajuste los últimos detalles tácticos. El antecedente más reciente favorece a la Verde: un contundente 5-0 logrado en 2022 en Sucre. Se espera que la hinchada cruceña brinde el último aliento antes del viaje.

2. Alerta en México: La FBF pide seguridad a la FIFA
No todo es fútbol. La reciente ola de violencia en México ha encendido las alarmas en la Federación Boliviana de Fútbol (FBF). Ante los reportes de inseguridad en distintas ciudades mexicanas, el presidente Fernando Costa anunció que se enviará una nota oficial a la FIFA solicitando garantías de seguridad para la delegación nacional.
Bolivia enfrentará a Surinam el 26 de marzo en el Estadio BBVA de Monterrey. «La integridad de nuestros jugadores y de la hinchada que viajará es prioridad», señalaron fuentes cercanas a la federación. A pesar de la incertidumbre, la logística sigue en marcha y el equipo tiene previsto viajar en vuelo chárter inmediatamente después del amistoso en Santa Cruz.
3. El camino a la gloria
Si Bolivia logra superar a Surinam en la semifinal de su llave, el destino final será el 31 de marzo, donde se enfrentaría a Irak por el cupo definitivo al Mundial 2026.
¡Es ahora o nunca, Bolivia!
