El sueño mundialista de «La Verde» pende de un hilo. Lo que comenzó como un conflicto administrativo y deportivo en el Club Jorge Wilstermann ha escalado hasta las oficinas de la FIFA en Zúrich y de la CONMEBOL en Paraguay. En una misiva conjunta enviada este 4 de febrero de 2026, los entes rectores del fútbol mundial han lanzado una advertencia que podría dejar a Bolivia sin repechaje y sin fútbol internacional.

El origen del conflicto: La justicia ordinaria vs. El TAD

El eje de la polémica es la decisión de un grupo de hinchas y representantes del entorno de Wilstermann de acudir a la justicia ordinaria boliviana para frenar o modificar fallos emitidos por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAD/CAS).

Para la FIFA, este acto es una violación directa al principio de autonomía deportiva. Según los estatutos internacionales, los conflictos de fútbol se resuelven en tribunales de fútbol. La intervención de un juez civil en asuntos de la FBF es considerada «injerencia externa», una falta que la FIFA suele castigar con la suspensión inmediata de la federación nacional.

Los riesgos: Un «Apocalipsis» para el fútbol boliviano

La nota enviada al Secretario General de la FBF, Gastón Uribe, es clara. Si la Federación no garantiza que sus miembros respeten los canales legales deportivos, las consecuencias serán devastadoras:

  1. Descalificación del Repechaje: Bolivia tiene programado su duelo ante Surinam para el 26 de marzo. Una sanción previa dejaría a la Selección automáticamente fuera del Mundial 2026.
  2. Desafiliación del Club: Wilstermann enfrenta la posibilidad real de ser expulsado de la FBF (Art. 15 de los Estatutos), perdiendo su personería deportiva.
  3. Aislamiento de Clubes: Equipos como Bolívar y The Strongest podrían ser retirados de las copas internacionales si la FBF es suspendida.

La encrucijada de la FBF

El presidente de la Federación, Fernando Costa, se encuentra en una posición límite. Para salvar la participación de Bolivia en el Mundial, la FBF debe actuar como «brazo ejecutor» de la FIFA y aplicar sanciones severas contra cualquier intento de judicialización civil.

La advertencia de la FIFA no es solo un recordatorio reglamentario; es un ultimátum. Mientras la hinchada «Aviadora» busca defender a su club, el resto del país observa con angustia cómo una medida legal interna podría borrar a Bolivia del mapa futbolístico profesional en cuestión de semanas.

¿Qué sigue para Bolivia?

Los próximos días serán claves. La FBF debe presentar pruebas de que el conflicto ha regresado al ámbito estrictamente deportivo. De lo contrario, el viaje a México para el repechaje de marzo podría cancelarse antes de empezar, dejando a toda una nación sin la oportunidad de volver a un Mundial tras 32 años de espera.

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