El clima alrededor de la Selección Boliviana ha alcanzado su punto máximo de ebullición a horas del encuentro amistoso frente a Argelia en Kansas, Estados Unidos. Lejos de ser una previa tranquila para corregir los errores cometidos ante Escocia, el director técnico de La Verde, Óscar Villegas, aprovechó la conferencia de prensa para lanzar fuertes acusaciones contra el entorno del fútbol nacional y aclarar la insólita restricción impuesta por el combinado africano.
En una comparecencia explosiva, respaldado por todo su cuerpo técnico, el estratega rompió el silencio sobre lo que considera una campaña de desestabilización orquestada para tumbar su proceso.
Dardos a los «empresarios» y la doble moral de la prensa
Villegas fue contundente al señalar que los recientes cinco tropiezos consecutivos de la Selección están siendo utilizados por intereses oscuros. Denunció abiertamente que existen empresarios del fútbol que, a través de ciertos sectores de la prensa, buscan generar un ambiente tóxico para forzar su salida y acomodar a sus propios técnicos en el banquillo nacional.
Además, el DT lamentó la «doble moral» de quienes durante más de dos décadas exigieron a gritos un recambio generacional en La Verde, pero que hoy, al ver a jóvenes talentos asumiendo la responsabilidad, son los primeros en criticar y atacar el proceso en busca de «likes» y polémica en redes sociales.
A pesar de este frente externo, Villegas transmitió tranquilidad al confirmar que el vestuario es una «familia» absolutamente unida y que cuenta con el respaldo incondicional del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF) para continuar con el proyecto.
El misterio del «apagón táctico» impuesto por Argelia
Otro de los puntos que mayor indignación había causado en la previa era la prohibición estricta de transmitir y grabar el partido amistoso. Villegas aclaró la situación y exculpó a la FBF, revelando que fue una exigencia directa y unilateral de los organizadores argelinos.
¿El motivo? Argelia enfrentará a Argentina en los próximos días y ha decidido cerrar todas las puertas para evitar que el cuerpo técnico de Lionel Scaloni pueda analizar su funcionamiento táctico. Esta medida extrema deja a Bolivia como daño colateral, impidiendo que el propio staff de La Verde obtenga material de video para analizar el rendimiento de sus jugadores tras el pitazo final.
El verdadero rival: la inactividad
Para cerrar, el técnico apuntó a la raíz deportiva del bajo rendimiento reciente: la falta de minutos. Villegas reconoció que los pocos días de trabajo en la concentración de la Fecha FIFA no hacen milagros para compensar la inactividad que arrastran varios convocados en sus respectivos clubes, una factura muy cara en el plano internacional.
