El clima en la Selección Boliviana está al rojo vivo a pocas horas de su enfrentamiento contra Argelia en Kansas, Estados Unidos. Lo que debía ser un partido de preparación para corregir errores tras la dura caída ante Escocia, se ha convertido en un escenario de polémica, tanto por restricciones logísticas insólitas impuestas por el rival, como por un ambiente externo que el propio director técnico, Óscar Villegas, ha calificado de «tóxico».

Un «apagón» táctico impuesto por Argelia
El primer golpe para el cuerpo técnico boliviano llegó desde la organización del encuentro. El partido, programado para las 20:00 (hora boliviana), no contará con transmisión televisiva. Sin embargo, la mayor frustración de Villegas radica en la prohibición estricta por parte de los organizadores argelinos: el staff de La Verde no tiene permitido grabar el encuentro por cuenta propia.
Esta medida insólita deja a la Selección Nacional sin material de video para realizar el análisis táctico posterior. El cuerpo técnico se quedará «a ciegas» para evaluar los rendimientos individuales y colectivos, imposibilitando la habitual corrección de errores en sala de video con los jugadores.

«Intentan desestabilizar a la Selección»
Lejos de calmar las aguas, la conferencia de prensa previa al duelo sirvió para que Óscar Villegas lanzara fuertes acusaciones sobre su entorno de trabajo. El estratega denunció un intento claro de sabotaje a su proceso, apuntando directamente a un sector de empresarios de fútbol.
Según Villegas, existen intereses externos que utilizan a ciertos medios de comunicación para generar polémica y debilitar su gestión, con el objetivo final de acomodar a sus propios directores técnicos en el banquillo de La Verde.
A pesar de estas presiones y del golpe anímico que supuso la derrota ante los escoceses, el entrenador fue tajante al afirmar que el vestuario está más fuerte que nunca. Destacó la unión férrea entre jugadores, cuerpo técnico y dirigencia, haciendo especial énfasis en el respaldo incondicional que recibe por parte del presidente de la Federación Boliviana de Fútbol (FBF).

El verdadero problema: la inactividad en los clubes
Más allá de las polémicas externas, Villegas aprovechó para señalar una preocupación puramente deportiva que afecta el rendimiento de La Verde: la alarmante falta de minutos de varios seleccionados en sus respectivos clubes.
El DT explicó que los pocos días de concentración que otorga la fecha FIFA no son suficientes para nivelar el ritmo de competencia de aquellos jugadores que llegan sin continuidad, un factor que pasó factura en el último compromiso y que espera poder mitigar en el choque de esta noche ante el combinado africano.