Una presunta imposición de jugadores en el armado del onceno titular detonó la salidadel estratega provincial, dejando al equipo sin timonel en vísperas de una definición atodo o nada.
El fútbol chuquisaqueño se ha visto sacudido por una noticia de último momento que cambia por completo el panorama de la Copa Simón Bolívar. El experimentado director técnico de Impacto Deportivo Sopachuy, el profesor Miguel Urdininea, presentó su renuncia irrevocable a la conducción del plantel provincial. La decisión, tomada en una de las semanas más críticas del torneo, ha dejado en shock a la afición y abre un manto de incertidumbre sobre el futuro inmediato de la institución.
El detonante: Rechazo a la injerencia dirigencial
Según revelaron fuentes de estricta confidencialidad cercanas al estratega, el motivo principal que forzó la salida de Urdininea no responde a factores económicos ni a un desgaste con el plantel de jugadores. El detonante directo fue un intento de intromisión en sus funciones específicas: se le pretendía imponer la inclusión de determinados futbolistas en la alineación titular que afrontaría el compromiso del fin de semana.
Ante lo que el cuerpo técnico consideró una vulneración flagrante a su autonomía y respeto profesional,
Urdininea optó por dar un paso al costado de manera inmediata, manteniéndose firme en sus principios éticos y deportivos. Hasta el momento, la dirigencia de Impacto Deportivo Sopachuy no ha emitido un comunicado oficial para esclarecer la situación o desmentir las versiones de injerencia interna.
«A Impacto Deportivo solo le queda un camino: ganar o ganar para asegurar su boleto a la siguiente ronda de la fase regional.»
Un panorama desolador de cara al duelo ante Fancesa
La renuncia no pudo llegar en un momento más inoportuno. El próximo domingo, Impacto Deportivo Sopachuy debe medir fuerzas ante el club Fancesa en un encuentro catalogado de «vida o muerte». El equipo provincial se juega la clasificación a la siguiente ronda de la fase regional de la Copa Simón Bolívar, y el margen de error es inexistente: solo la victoria les otorgará el pase.
Afrontar un partido de semejante envergadura contra un rival tradicionalmente fuerte como Fancesa ya representaba un desafío complejo; hacerlo ahora, acéfalos en la dirección técnica y con el ánimo del vestuario fracturado por la crisis institucional, convierte la hazaña en una tarea titánica. Sin la estrategia ni el liderazgo del «Profe» Urdininea desde el banquillo, los jugadores deberán apelar al amor propio y a la cohesión interna para rescatar los tres puntos que mantengan vivo el sueño del ascenso.
Las próximas horas serán determinantes para conocer si la dirigencia asignará un técnico interino de emergencia o si el capitán del equipo asumirá un rol de liderazgo técnico provisional para afrontar lo que se perfila como el partido más importante del año para Sopachuy.

