La posible baja de Irán del Mundial 2026 ha encendido las calculadoras en la FBF. Si Iraq asciende para cubrir la plaza directa, el camino de Bolivia en el repechaje de México podría cambiar drásticamente. ¿Estamos más cerca del sueño?
Bolivia respira fútbol. Tras cerrar una eliminatoria histórica donde el «Gigante de El Alto» fue una fortaleza inexpugnable, la Selección Boliviana se encuentra en la antesala de su regreso a una cita máxima. Sin embargo, la noticia del día no llega desde las canchas de Achumani o Santa Cruz, sino desde las oficinas de la FIFA en Zúrich. La crisis geopolítica entre Irán y Estados Unidos ha puesto en jaque el cupo de los «Príncipes de Persia», y esto podría ser la pieza que faltaba en el rompecabezas de Óscar Villegas.
El «Efecto Iraq» y el alivio para Bolivia
Con el 7.º puesto asegurado en las eliminatorias de la CONMEBOL, Bolivia tiene una cita marcada en México para el repechaje intercontinental a finales de marzo. Hasta hace poco, los análisis apuntaban a que Iraq sería uno de los rivales más temibles en ese mini-torneo. No obstante, si Irán es descalificado o se retira, el reglamento sugiere que su plaza directa sea ocupada por el siguiente mejor de Asia.
Ese equipo es, precisamente, Iraq. Si la selección iraquí «salta» directamente a la fase de grupos del Mundial para reemplazar a Irán, el cuadro del repechaje sufriría una modificación inmediata. Para Bolivia, esto significaría evitar a uno de los rivales más físicos y potentes del continente asiático, enfrentando en su lugar a una selección de menor ranking o a un representante de la OFC (Oceanía) o Concacaf con menos rodaje.
La estrategia de «La Verde» en México
El cuerpo técnico de la selección nacional monitorea la situación minuto a minuto. «Nosotros nos preparamos para jugar contra quien sea, pero es innegable que los movimientos administrativos de la FIFA pueden cambiar la planificación», comentan desde el entorno de la Verde.
Bolivia llegará al repechaje con el impulso anímico de haber competido de igual a igual en Sudamérica. Con figuras consolidadas y una nueva generación que ha demostrado personalidad, el objetivo es claro: asegurar uno de los dos últimos boletos que se entregarán en tierras aztecas.
¿Justicia deportiva o administrativa?
Mientras en Irán se habla de boicot y sanciones, en Sudamérica la expectativa es máxima. Venezuela también observa de reojo, pero es Bolivia quien tiene la prioridad por mérito deportivo al haber quedado por encima en la tabla. La variante que sufra el repechaje no solo es una cuestión de nombres, sino de logística y preparación táctica.
El sueño de volver a un Mundial después de 32 años está más vivo que nunca. ¿Será que la geopolítica termina dándole un empujón a la historia del fútbol boliviano? Lo cierto es que, en el fútbol moderno, los partidos también se juegan (y a veces se ganan) fuera del césped.



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